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lunes, 8 de diciembre de 2008 a las 18:29 - Curiosidades

- Las mujeres romanas, para evitar quedarse embarazadas, buscaban amantes espadones, es decir, castrados en edad adulta y que no tenían por tanto rasgos de eunuco.
- La menta era considerada como un gran afrodisíaco. En tiempo de guerra se prohibió su cultivo y las infusiones de esta planta , para no debilitar a los soldados.
- Se comenta que donde había un campamento romano o si estaban acampados por cierto tiempo, no tardaba mucho en aparecer un prostíbulo para contentar a la tropa.
- No existía una palabra para definir la homosexualidad, solo se preguntaba si se prefería una mujer o un hombre.
- La mujer pasaba del poder paterno al del marido, y si se quedaba viuda al de su hijo mayor.
- El peor crimen que podía cometer una mujer era el adulterio, el paterfamilias (cabeza de familia), podía repudiarla si la sorprendía cometiendo adulterio y hacerla ejecutar tras un juicio ante el tribunal familiar.
- Las mujeres liberta o esclavas que no pertenecían a ningún grupo religioso, disponían de su cuerpo libremente.
- Las mujeres y en especial las matronas pagaban sumas desorbitadas por pasar la noche con un gladiador o atleta musculoso, e incluso algunas ponían como condición que no se lavaran después de la lucha o la competición.
- La esposa en la noche de bodas, si su marido no era capaz de "desflorar la rosa", esta consumaría el coito con una imagen de madera del dios Priapo. Este dios era representado sentado con un gran, por no decir enorme falo erecto.
- Para que en la noche de bodas al novio no le faltara energía, las madres de las muchachas colocaban una jarra de miel junto al lecho.
- Cuando una novia se disponía a atravesar el umbral de la casa del novio, adornado con una alfombra de ramas, esta era levantada por el novio, en recuerdo al rapto de las sabinas.
- las mujeres romanas consideraban bello que las cejas estuvieran unidas sobre su nariz, para conseguir tal efecto utilizan una mezcla de huevos de hormiga machacados con moscas secas.
- Popea (esposa de Nerón) en todos sus viajes se hacia seguir por un rebaño de trescientas burras, que cada mañana eran ordeñadas y así podía llenar su bañera de plata para su hidratante baño matutino.
- Popea invento la mascarilla, era una mezcla de pasta y leche de burra (tectorium) que se aplicaba sobre el cutis y se dejaba toda una noche.
- Para las arrugas utilizaban una mascarilla compuesta de arroz y harina de haba.
- Para perfumar a su señora, una esclava se llenaba de perfume la boca y lo pulverizaba sobre su ama.
- La ropa interior no existía coma tal, las romanas cuando tenían frió, abrigaban sus piernas con unas vendas. Algunas para sujetar y realzar el pecho utilizaban las mamillare o fascia pectoralis (especie de faja de tejido fino). Otras llevaban el strophium, cinta de cuero suave que sostenía el pecho. Las mujeres de la alta sociedad o ricas utilizaban una especie de redecilla realizada con hilos de oro o plata para sujetar los pechos en las grandes ocasiones, los pezones o areolas eran pintadas con tonos dorados, plateados o rojizos.
- La toga era solo utilizada por hombres libres, los que no eran ciudadanos, lo tenían prohibido, por ser un desprecio al pueblo romano. Los romanos desterrados tampoco podían llevarla.
- Los pantalones eran considerados una prenda de bárbaros, pero curiosamente durante las guerras en la Hispania los romanos adoptaron de los celtiberos las braccae (pantalones cortos).
- Cuando la toga era la única prenda los romanos utilizaban ropa interior, el llamado subligar, campestre o cinctus, una especie de calzón blanco. Con el tiempo este calzón paso a ser utilizado solo por los cómicos, los atletas y campesinos.
- Los romanos cuando tenían mucho frió se solían poner dos o tres túnicas. El Emperador Augusto era tan friolero que llegó a llevar cuatro túnicas.
- La mitra era una especie de gorro o red para mantener el peinado. Estaba realizada con la vejiga de un animal.
- Los romanos se lavaban los dientes con orines y mira tu por donde, los orines de la Hispania eran los mas cotizados. Se envasaban en ánforas precintadas y eran repartidos por el Imperio.
- En los baños públicos romanos se compartía una esponja sumergida en un balde de agua con sal para compartir la limpieza de la parte noble de las nalgas.
- Los romanos poseían dientes postizos realizados con marfil y sujetados con hilos de oro. Una de las leyes de las doce tablas prohibía depositar oro en las tumbas excepto el de los dientes postizos.
- Los romanos hombre y mujeres utilizaban pelucas (capillamentum) o se pintaban las zonas calvas.
Ver también Curiosidades romanas.
Vía | Tarraconensis
domingo, 7 de diciembre de 2008 a las 12:12 - Curiosidades

Clicar en la imagen para verla ampliada.
Y dale... toma... otra vez y otra más.
Todo el mundo lo conoce, es famosísimo... vale...
La libertad guiando al Pueblo, de Eugene Delacroix.
Si preguntara, así... sin pensar...
¿Qué representa este famoso cuadro?
Más de uno diría: La Revolución Francesa.
Pues no... joer! o al menos... No "esa" Revolución francesa. (1789)
En menos de 15 días ya me he encontrado este cuadro unido a la Revolución de 1789 en 3 Blogs de Historia... joer.
La Libertad guiando al pueblo, NO representa esa Revolución, sino otra posterior, casi medio siglo más tarde... En 1830, el rey francés Carlos X suprimió el Parlamento y quería restaurar el régimen anterior con una serie de medidas bastante impopulares, entre las que se incluía la restricción de la Libertad de prensa...
El pueblo se echó a la calle y protagonizó esta Revolución de 1830 que es la que realmente representa el célebre cuadro y que terminó con la Abdicación de Carlos X.
Que el cuadro simboliza la idea de Libertad o de Revolución... Si. Es correcto.
Pero esa interpretación o simbolismo es posterior.
Me explico: Delacroix cuando pinto ese cuadro, pintó su revolución. La de 1830.
En 1789 Eugene delacroix no había nacido... El pintó, según sus palabras:
"Un tema moderno. Una barricada"
Delacroix pintó su revolución. Una revolución que vivió y conoció. Y por la que estuvo atormentado durante un tiempo ya que NO participó... Aunque tenía origenes burgueses, quería haber luchado junto al pueblo, pero no lo hizo... Por eso incluyó un autoretrato suyo (el señor del sombrero) diciendo: Ya que no he luchado en esta revolución... la pintaré!
El pintó ESA REVOLUCION DE 1830... la revolución que vivió.
Posteriormente le puedes dar el significado que quieras... Libertad, Revolución, Democracia... lo que quieras, es un cuadro que tiene mucha simbología. Pero es posterior a la Revolución de 1789 y evidentemente en aquellos tiempos aún no se había pintado.
Asi que, si encontrais este cuadro, que lo encontraréis... y alguien lo pone de ejemplo de la Revolución Francesa de 1789, que lo pondrá... pegadle un toque, leñe...
Sé que parece una tontería, pero soy un poco Sheldon y a veces me siento cómo él, intentando explicar a una barbie californiana mi disfraz del efecto doppler.
Y será una tontería, pero son casi 50 años... medio siglo.
Algo así, como hablar de la Guerra del Golfo y poner el Guernica por medio.
ACTUALIZACIÓN
Fem, en los comentarios, ha añadido un interesante análisis. Lo copypasteo directamente.
Gracias, Fem.
La libertad guiando al pueblo
Delacroix, 1830, óleo sobre lienzo, 2,60 x 3,25 m. París, Museo del Louvre.
La Libertad guiando al pueblo es un cuadro pintado por Eugène Delacroix en 1830 y conservado en el Museo del Louvre de París.
“He emprendido un tema moderno, una barricada, y si no he luchado por la patria, al menos pintaré para ella” Eugène Delacroix
El lienzo representa una escena del 27 de julio de 1830 en la que el pueblo de París levantó barricadas. El rey Carlos X de Francia había suprimido el parlamento por decreto y tenía la intención de restringir la libertad de prensa. Los disturbios iniciales se convirtieron en un levantamiento que desembocó en una revolución seguida por ciudadanos enojados de todas las clases sociales. No existió un único cabecilla. Por eso Delacroix representa a la Libertad como guía que conduce al pueblo. Tampoco esta representada de una forma abstracta, sino que es una figura alegórica muy sensual y real.
Análisis
Hay una estructura en forma de pirámide con los muertos por la libertad en la base y la libertad en la cima sosteniendo en la mano derecha la bandera tricolor y en la mano izquierda un rifle. El ligero pincel de Delacroix y la fuerza luminosa de sus colores exaltan la vitalidad de sus cuadros. Para aumentar la tensión y el movimiento añadió contrastes complementarios junto a la oposición de los claroscuros. Se utilizan colores pálidos con pinceladas sueltas destacando el azul, el rojo y el blanco de la bandera.
En el cuadro aparecen jóvenes, adultos, clase obrera, burgueses y soldados defendiendo a la Libertad que, como ya se ha dicho, en este caso se identifica también con Francia y es representada como una mujer empuñando un fusil de la época (rasgo realista) y con el pecho al descubierto, hecho este último que escandalizó a críticos y a parte de la sociedad de la época. Entre los muertos del primer plano (abajo, a la derecha del espectador) aparecen también soldados leales a Carlos X.
El personaje del sombrero es un burgués, en el que se autorretrata Delacroix a pesar de que no participó en los hechos. En una carta fechada el 18 de octubre de 1830 escribió a su hermano: "He comenzado un cuadro de tema moderno, una barricada... y, si no he luchado por la patria, por lo menos pintaré para ella". Aunque, como era habitual en los románticos, Delacroix criticaba a la pequeña burguesía por su estrechez de miras, él mismo procedía de una familia de la alta burguesía y frecuentaba los salones y los ambientes de las altas esferas burguesas.
La figura de la Libertad (que recuerda a algunos la Venus de Milo y a otros la Victoria alada de Samotracia) porta dos símbolos revolucionarios: el gorro frigio y la bandera tricolor, que el nuevo régimen -a pesar de ser monárquico- adoptó nuevamente. En segundo plano, a la derecha del espectador, encontramos Notre-Dame de París, en una de cuyas torres ondea la bandera revolucionaria, quizás para afirmar el sometimiento de la iglesia, que había sido uno de los apoyos de la restauración borbónica.
La composición del cuadro es claramente piramidal, presentando muchas coincidencias con La Balsa de Medusa de Géricault, obra en la que posiblemente se inspira. Argan ha señalado que al igual que en la balsa, «el plano de apoyo es inestable, construido con vigas inestables (la barricada), y de esta inestabilidad nace y se desarrolla “in crescendo” el movimiento de la composición» que acaba culminando en una persona que agita algo, en el caso de la balsa un harapo y en este una bandera. No obstante, este mismo autor señala que aunque hay similitudes, también hay diferencias, y así en mientras que en la obra de Géricault el movimiento es de delante hacia atrás, en la Libertad es todo lo contrario (hacia el espectador). Cuadros de Goya como La carga de los mamelucos o Los fusilamientos del 3 de mayo, parecen también haber influido en esta obra, por las asimetrías, las diagonales y los estallidos de color. La sensación de perspectiva está presente en la obra gracias a los edificios del fondo y a la multitud, que se va alejando y reduciendo en tamaño al fondo del lienzo. Los tres elementos (bandera, camisa del muerto de la izquierda y vestimenta del herido que se alza frente a la Liberdad) forman una línea recta imaginaria que forma un eje central. La línea del horizonte es algo inestable, sería la línea imaginaria entre las cabezas de la multitud al fondo del cuadro, que se difuminan con el humo y los edificios del fondo del lienzo.
La luz del cuadro es irreal, ilumina la Libertad con la bandera tricolor, una parte del cuerpo del niño que hay a su lado, al moribundo de la chaqueta azul, al muerto del margen inferior izquierdo y las manos y media del hombre del sombrero de coña. En este caso la luz y el color tienen un objetivo en común: potenciar el movimiento. Es una luz dramática y compleja, con zonas iluminadas y otras en penumbra, pero cuyo origen no se vislumbra. La figuras del primer plano aparecen iluminadas por un foco lateral, pero a su vez se recortan a contraluz sobre un fondo encendido, humeante y nuboso, que dota de más inquietud a la composición. No obstante, ese tenebrismo aludido no da como resultado figuras homogéneas en tonos de bronce –como en Caravaggio-, pues incorpora con gran maestría más fuerza y variedad cromática, como por ejemplo el azul de la bandera o de la camisa del personaje que postrado mira fijamente a la Libertad. Lo que pone de manifiesto que Delacroix domina también el color, del que fue un fino estudioso.
La obra está impregnada de movimiento no solo por los gestos dramáticos de los personajes, y por la composición en diagonales, sino porque los del primer plano avanzan sobre la quietud de los muertos que se encuentran en la base de la composición y todas las formas muestran ondulaciones que ponen de manifiesto la admiración del autor por Rubens.
Comentario
Tema: El tema de la obra es la insurrección parisina que tuvo lugar los días 27, 28 y 29 de julio de 1830 (denominadas «las Tres jornadas gloriosas»). Es una de las revoluciones burguesas, y más concretamente la que puso fin al terror blanco tras los dieciséis años de restaurada la monarquía borbónica, encarnada en el ultraconservador Carlos X, que fue expulsado del trono y sustituido por Luis Felipe de Orleans, el llamado Rey burgués, con lo que se consumó el acceso al poder de la burguesía liberal, aunque no se instauró la república. Delacroix estuvo del lado de los revolucionarios, es más, él mismo se ha representado en el cuadro como el hombre que lleva el sombrero de copa negro y que se encuentra entre los combatientes y en primera fila.
La revuelta se inició el 27 de julio como protesta contra una serie de ordenanzas que restringían libertades ciudadanas. En esa noche jóvenes republicanos se pusieron al frente de la insurrección y ya de día se elevaron barricadas (de hecho al cuadro se le conoce también como La Barricada). El día 29 los revolucionarios eran dueños de la ciudad. La revuelta rebasó las fronteras de Francia y dio lugar a levantamientos similares, de lucha contra los monarcas reaccionarios o de liberación nacional (como los belgas sublevados contra los holandeses), en varios países europeos.
Según G. C. Argan nos encontramos ante el primer cuadro político de la pintura moderna, pues en su opinión la historia contemporánea es la lucha política por la libertad. Libertad que, según este mismo autor, estaba ligada indisolublemente en aquella época al concepto de Patria. De ahí que la figura central de la mujer, que es alegoría de la libertad, lo sea también de la nación. Hemos de recordar que la lucha por la libertad y por la nación (el nacionalismo) es una constante en los románticos. El mismo autor trata idéntico tema en otras obras como La matanza de Quíos y Grecia sobre las ruinas de Missolonghi, cuadro éste último en el que la nación aparece igualmente representada por una mujer -en este caso con el pecho sin descubrir totalmente- y que además refleja un episodio de la lucha del pueblo griego por su liberación del yugo turco, en el que pereció –colaborando con el bando griego- el gran poeta romántico Lord Byron.
La perfecta combinación de tema, movimiento, luz y color, junto a una pincelada suelta que en los planos posteriores (por ejemplo, los combatientes de detrás de la mujer) recuerdan a Goya, determinan que nos encontremos ante una obra y un autor de una tremenda trascendencia en la pintura contemporánea. Por otra parte su maestría en ordenar grandes composiciones como La muerte de Sardanápalo o la de esta obra, es también evidente. Delacroix, que tuvo una formación neoclásica, reaccionó contra el academicismo y llegó a convertirse en el culminador del romanticismo del que su amigo Géricault –tempranamente muerto- fue iniciador. Con Delacroix se produce una ruptura con la herencia clásica a consecuencia de la cual, y como dice Argan, “el arte deja de mirar hacia lo antiguo y empieza a plantearse el ser, a toda costa, de su propio tiempo”.
El cuadro fue comprado por el Estado francés en 1831, pero ante las críticas recibidas parece ser que fue devuelto al autor en 1839. Sin embargo, en 1848 el director de los museos nacionales lo reclamó, siendo devuelto por el autor al año siguiente. Cuando se instauró el Segundo Imperio la tela pasó a formar parte de la reserva del Louvre, hasta que quedó expuesto en 1863, después de la muerte del autor. La obra se ha convertido en un icono universal de la lucha por la libertad.
Vía | Aldea irreductible
Otra foto del verano.
Una mañana, saliendo de Arnedo en dirección a Quel, me encontré un "perro sin dueño" en la carretera. Y, aunque parezca extraño, ¡corría más que mi coche!
Si es que la gente se gasta el dinero en cada cosa...

En Rincón de Soto (La Rioja) hubo en su día un pub, del que únicamente queda la vieja fachada, con su cutre-cartel pintado a mano. La verdad es que el autor del cartel no parece que fuese pintor profesional, más bien parece el trabajillo casero de algún conocido. Lo que sí es seguro es que de música no tenía ni pajolera idea. Y si no echad un vistazo al cartel, a ver si os percatáis del WTF?
Este verano lo ví y no pude por menos que inmortalizarlo.

miércoles, 3 de diciembre de 2008 a las 17:03 - Curiosidades

Una sociedad curiosa la de los romanos. Tenían preservativos, existía el divorcio, carros con taxímetro, comida rápida, puertas automáticas, calefacción central, ascensores, fincas con vecino cotilla...
Veamos algunas de estas curiosidades o anécdotas que nos han dejado para la historia y nuestro disfrute.
- Tras la poda (puta), con las ramas de los árboles, las mujeres que deseaban quedarse embarazadas eran azotadas ritualmente, las sacerdotisas ejercían la prostitución sagrada en honor a la diosa. Con el paso del tiempo el nombre de la diosa paso a denominar a al mujer que ejercía la prostitución.
- La prostitución era considerada como un bien social.
- El verbo fornicar proviene de las denominadas fornices, que eran las celdas donde las prostitutas recibían a sus clientes.
- El leno era el encargado de mantener el orden y cobraba una comisión del servicio de la prostituta.
- Para los romanos había tres tipos de prostituta: la prostituta (que esta dispuesta) era la que entregaba su cuerpo a quien ella quería. La pala (sin elección) aceptaba a cualquiera que pudiera pagar el precio demandado y la meretrix (la que gana) era la que se ganaba la vida por si misma.
- Cada prostituta, a la entrada de su celda, tenía un dibujo con el que hacia referencia a su especialidad o trabajo a realizar.
- Las prostitutas consideraban la felación (fellatio) como el vicio más repugnante que un cliente podría solicitar. Era el servicio más caro, se supone que por la falta de higiene de algunos clientes.
- Las prostitutas y mujeres de costumbres licenciosas, eran obligadas a vestir con una túnica corta y oscura para diferenciarlas del resto de mujeres.
- Las malas lenguas decían que Mesalina tenia una celda alquilada a su nombre y ejercía la prostitución para saciar su apetito sexual bajo el seudónimo de Lycisca. Al acabar la jornada pagaba su comisión al leno y se iba a palacio. Comentan que por una apuesta con otra prostituta se "trabajó" en una sola jornada a toda una centuria (una centuria "solamente" eran 80 centuriones).
- Las statio cunnulingiorum, eran los lugares donde los "prostitutos" se ofrecían para practicar sexo oral a sus clientas.
Vía | Tarraconensis
Entrada aleatoria



