Misdirection

Misdirection es una palabra que proviene de los vocablos ingleses miss (perder) y direction (dirección), y que viene a significar algo así como confusión o extravío. Es, para los ilusionistas, lo que para nosotros la archiconocida abracadabra: la verdadera y única palabra mágica.

Y es que estos señores hacen precisamente eso: extraviar o confundir nuestra atención, hacer surgir el interés del público sobre un objeto fuera del truco para, mientras tanto y justo en el momento preciso, obrar secretamente y a su antojo lo que luego nos presentan como magia.

Estos modos de influenciar la atención de los ojos, sencillos a simple vista, son suficientes para distraer momentaneamente la atención del público, y responden al principio del “movimiento prioritario”, según el cuál la mente humana no se puede concentrar en dos cosas a la vez; cuando está ocupada con una idea, eso le impide que se concentre en otra.

Voy a ir poniendo ejemplos de todo esto.

Si ya has visto el siguiente vídeo, sabrás de qué estoy hablando. Si no lo habías visto nunca, míralo atentamente y a ver si eres capaz de descubrir cómo hace para cambiar de color la carta seleccionada.











Curioso, ¿verdad? ;-)








Aquí tienes otro vídeo, que seguramente ya habrás visto, y que ilustra perfectamente qué es la misdirection. A ver si eres capaz de contar cuántas veces se pasan la pelota entre los jugadores del equipo blanco.













¿Las has contado todas? ¿Si?








¿Y el gorila? ¿Has visto al gorila que ha pasado por delante de tus narices?
Anda, vuelve a ver el vídeo… :roll:




Quizá, estando sobreaviso al hablar de la misdirection, hayas prestado más atención a otros elementos del entorno y no hayas “picado”. Pero cuando se visualizan estos dos vídeos por primera vez, y sin saber de qué trata el asunto, te aseguro que casi nadie se da cuenta de lo que realmente sucede.

Eso es la misdirection. La acabas de susfrir en tus propias carnes. Estabas tan concentrado distraído en lo que te he sugerido en negrita, que no has visto lo que realmente sucedía en el truco. ;-)

Aplicada al ilusionismo, se trata de interesar al espectador en algo que nada tiene que ver con el truco, de manera que su acención se centre ahí, y el ilusionista pueda obrar a su antojo. Aquí me viene de perlas el ejemplo de un buen amigo, que es además quien me inició en esto de la misdirection.

Una vez se topó con uno de sus maestros, quien le propuso lo siguiente: Le invitó a guardar una moneda en su mano derecha, y a que la cerrara con todas sus fuerzas. Mi amigo pensó “este me la quiere quitar o cambiar de mano, pero de aquí no sale la moneda por mucho que me distraiga”. Mi amigo se salió con la suya. El ilusionista realizó la rutina de su truco, y la moneda seguía en la mano de mi amigo, que sonreía triunfal. Hasta que el otro le preguntó qué hora era, y descubrió atónito que le había quitado el reloj. El ilusionista había conseguido centrar toda la atención de su víctima en la mano que contenía la moneda, de manera que pudo quitarle sin que este se enterara el reloj de la otra mano.








Para realizar sus trucos, hay ocasiones en las que los ilusionistas recurren al uso de gimmicks, que son pequeños aparatos o ingenios cuya existencia el público ignora. El gimmick más conocido de todos es el falso pulgar, un dedo de plástico donde se pueden guardar cigarrillos, pañuelos, o cualquier cosa que nos quepa dentro, y hacerlos “desaparecer” literalmente de la vista. Si el ilusionista maneja bien la misdirection, te aseguro que no te enteras de nada.



La misdirection no se debe hacer sólo en los momentos críticos, sino en toda la rutina. De lo contrario, ese pequeño gesto o mirada nos resultaría extraño, y el efecto del truco se estropearía. Hay que pensar siempre en el efecto y no en la trampa. En el vídeo de Úrsula Martínez vemos cómo cada vez que hace desaparecer un pañuelo (siempre es el mismo), agita locamente las manos como celebrando que ha desaprecido otro pañuelo, pero el verdadero motivo de tan sospechoso comportamiento es que de esa manera nadie notará la existencia de un falso pulgar en su dedo. En cambio, con un poco mucho de ensayo, casi cualquiera puede hacer este truco de manera más natural que Úrsula, como es el caso de este niño frente a su webcam. Es uno de los principios de la misdirection: si haces un mal gesto o algo que al espectador le resulte extraño, el truco pierde efecto. Debes dejar que el espectador examine cuanto quiera de manera pausada; pero la gracia está en que le induzcas a querer examinar en el lugar equivocado. ;-) , no en hacer gestos extraños para evitar que descubran tu truco. De ahí que los ilusionistas ensayen horas y horas sus rutinas que son, válgame la redundancia, las rutinas que seguirán escrupulosamente a la hora de realizar un truco, y que ayudarán al éxito de este. Ningún movimiento de los que relaliza un buen ilusionista está improvisado, sino que todo es fruto de un minucioso estudio de sus propios movimientos, que se traducen en una rutina. Un claro ejemplo es el vídeo del gran maestro Slydini que puedes ver haciendo click en el último enlace de esta entrada.





El rey indiscutible de la misdirection fué Slydini, un hombre tremendamente sutil y encantador, con un gran sentido del humor, y capaz de atraer la atención de cualquier público… hacia donde él quería.




Después de conocer qué es y cómo funciona la misdirection, ¿imaginas aplicarla a la vida real? :twisted:



Hay 1 comentario

Misdirection. El arte de confundir nuestra atención comentó el Martes, 10 de abril de 2012 a las 16:51:

[...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Misdirection. El arte de confundir nuestra atención http://www.alvarodelcastillo.com/blog/2009/04/17/misdirection/  por albgarse hace [...]

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